Un día me encontraba caminando por la calle, me dirigía a WALMART con la finalidad de adquirir algunos aparatos para ejercitarme y artículos de cuidado personal, hacia mucho calor, el sol pegaba a plomo y el sudor resbalaba lentamente por mis bíceps y cuadriceps, portaba una camisa ajustada de tirantes que dejaba resaltar mi tonalidad muscular
De repente un grito femenino llamo mi atención y la de la muchedumbre que alrededor se encontraba.
- ¡NO PUEDE SER!, ¡UNA APARICION DIVINA!
- ¡Es Latin Lover, el luchador y conductor, máximo deseo de todas las mujeres!
Levante la mirada con curiosidad esperando encontrar quien provocaba tanta euforia en esa mujer.
Busque sin hallar a nadie, pero la fémina gritaba casi al borde de la histeria y ahora señalando hacia mi persona.
Efectivamente, estaba confundida, mis músculos y hermoso rostro habían provocado el terrible mal entendido.
-Calma mujer, no soy quien tu crees- Le dije con voz firme retirando sus brazos de alrededor de mi cuello.
-Extraña mujer, mi perfecto físico semejante solo a una escultura romana ha hecho que pierdas la cabeza, yo te puedo asegurar que no soy quien tú supones.
Ella me miro con lágrimas en su rostro y respondió.
-Tienes razón, eres aun más hermoso que el, seguramente pensaras que soy una pobre tonta-
-De ninguna manera pienso eso, bueno si, pero también te comprendo perfectamente, no es la primera vez que alguien me confunde con alguna celebridad, estoy acostumbrado a este tipo de situaciones.
-Tienes razón, ha de ser muy difícil que solo te vean solo como un símbolo sexual, ¿te puedo pedir 2 favores?-
-Dime que puedo hacer por ti-
Ella agacho su cabeza tímidamente y me pregunto si la dejaría acariciar mi espalda
Amablemente accedí, y me despoje de mi camisa, nada me costaba regalarle al menos una pequeña ración de felicidad.
Ella tomo su teléfono celular y me dijo.
-Quiero una foto tuya que me haga recordarte siempre
Yo no pude negarme y enseguida pose hacia la cámara.
-Gracias, me haces la mujer más feliz-, se dio la vuelta y se marcho saltando con evidente excitación.
Yo entrelace mis manos, mire al cielo y exclame:
“Gracias Dios por permitirme hacer feliz a la gente"
Recogí mi camisa, la coloque nuevamente y continué caminando al mismo tiempo que de un puesto de discos piratas comenzó a sonar una canción de los 70’s titulada “stayin alive”
Nota:
En esta narración he mezclado hechos reales y algunos fantásticos esto con la idea de hacer mas interesante mi historia, de hecho muy pocos episodios son verdad, creo que lo único real es que mi mama me dijo que fuera a Wal-Mart por tortillas.
CALDO !!!!!!